jueves, 22 de mayo de 2014

ESTE JUNIOR DEL ALMA

Por HUGO ILLERA 
Diario Deportes 

Duele caer así, pero así caen los valientes. Con el corazón palpitando a millón, corriendo, plantando el alma en el terreno de juego, derribando muros infranqueables, tomando el lugar del compañero herido, envueltos en la bandera rojiblanca, imponiendo ley, callando los gritos, silenciando a la tribuna. Junior fue todo eso y más ante un Nacional que, en esta serie, fue inferior al equipo Tiburón que le puso condiciones, que le ganó aquí, que le remontó allá hasta cuando el gol de John Valoy cambió la historia cuando ya no estaban ni Edinson Toloza ni César Fawcett por lesión y cuando la diosa fortuna había cambiado de horizonte. Toloza fue el gran dolor de cabeza de Nacional y Fawcett les había limitado a Edwin Cardona sin permitirle generar fútbol, ni levantar centros. Esas ausencias cambiaron el rumbo de una historia que estuvo a un minuto de un final feliz. O tal vez fueron los pénales que no pitó Luís Sánchez en el primer partido o la tarjeta amarilla inexistente que le mostró al Pecoso Correa que completó tres o tal vez, para algunos, los cuatro minutos de adición de Imer Machado en el juego de anoche que parecieron exagerados.

Por supuesto que duele caer así, en el instante final pero hoy, con seguridad, la prensa estará hablando del Junior más que de Nacional. Como hablaron anoche. De la disposición táctica, de las ganas, de la entrega, del sufrimiento de Nacional en los 180 minutos. Con seguridad, este campeonato logrado ante Junior no lo olvidarán jamás. Más por el Junior que por el propio Nacional.
Anoche muchos entendieron lo que significa el Junior para su hinchada, para la costa caribe, para Barranquilla. Junior es un sentimiento genuino, real. Aquí no se enseña a ser Juniorista, aquí se nace Juniorista. A ningún extraño se le enseña a amar los colores rojiblancos, ellos se prenden, se enamoran irremediablemente de ese sentimiento. Ese que sale del alma.
Por eso, hoy con las lágrimas secas, con el dolor dejado de lado, el Juniorismo volverá a ver el sol radiante, nuestro equipo es un ejemplo, un paradigma de fútbol bien jugado, de disciplina táctica bien llevada y de coraje y hombría a toda prueba.
Los mejores tiempos están cerca. Hay una base de jugadores importantes. Vendrán otros a reforzar. Volverán otros que ya estuvieron y que la hinchada los extraña. Dicen que Junior quiere regresar a Macnelly Torres. Comesaña, Pinillo, Pacheco, Gesto y Gaitán sabrán reforzar lo bueno, desechar lo malo y armar un cuadro que le siga dando lustre a una historia honorable como la del Junior. Una historia de triunfos y estrellas, de tropezones y levantadas, de fútbol, ganas y corazón. Una historia escrita por todos con letras salidas de lo más profundo. Con risas o con llantos. Con sufrimientos y alegrías. Con amor rojiblanco genuino, ese que no se enseña, ese que nace en la entraña materna, o se aprende viendo las gestas de un equipo que no solo es un equipo de fútbol sino un sentimiento que sale del alma…

lunes, 12 de mayo de 2014

La vida te da sorpresas..... La vida tambien

Por Hugo Illera
Diario Deportes


Hablé con Julio Comesaña en pleno festejo del Junior en el camerino. Al fondo logré escuchar los gritos alborozados de los jugadores. Cerca a Comesaña escuché las voces de David Pinillos y Víctor Danilo Pacheco. A través del teléfono le grité: ¡perro viejo…!!!. Comesaña no paró de reír. Se rió a carcajadas. Después me confeso algo digno de comentar, así cometa una infidencia. Lo de perro viejo fue por la sorpresa de cómo diagramó el partido ante Millonarios. De cómo paro a su equipo en el terreno de juego. Es que nadie supo, anticipadamente, qué haría el equipo barranquillero en Bogotá. Tamaña sorpresa nos llevamos todos comenzando por Juan Manuel Lillo, DT de Millonarios. Comesaña nos comentó que solo habían trabajado una hora, la tarde del viernes a puerta cerrada, en el Metro. Fue una idea craneada, montada y ejecutada de manera rápida y eficaz. El 1-5-3-1-1 o 1-5-3-2 o el 1-5-4-1 que vimos en la dinámica y desarrollo del partido no fue esperado por nadie. La sorpresa fue para Lillo, sus jugadores, los aficionados y el periodismo. El fútbol es defensa y ataque luego no está prohibido montar esquemas defensivos eficientes como el que presentó Junior la tarde-noche del domingo en El Campín. La diferencia es la eficiencia. Una cosa es defenderse a ultranza, de punta y para arriba o para cualquier lado que hacerlo con un orden táctico, con tenencia y manejo, y con administración de la parte física por cuanto se jugó a 2.600 metros de altura. Es que Junior hizo un trabajo en combo que incluyó todo eso sin renunciar a atacar a través de Vladimir y Toloza.
Comesaña, Pinillos y Pacheco utilizaron un arquero (Viera), cinco defensores (Jossymar, Vanegas, Correa, Tesillo y Fawcett), tres volantes de primera línea (Narváez, Celis y Ramírez), un media punta (Vladimir) y un punta (Toloza). A partir de ese 1-5-3-1-1 Junior fue un equipo corto, con bloque sólido, con rapidez en recuperación y administración de balón. Y sin renunciar al ataque pues, si bien no fue constante, hubo aproximaciones con Vladimir y Toloza.
Ese accionar del Junior llevó a Millonarios a entrar en una nebulosa que los dejó sin claridad. Dayro, desconectado de Candelo y Vásquez, se alejó de su zona de influencia tirándose a las bandas o pateando en la media distancia. Solo una vez fue peligroso reventando una pelota contra el larguero. De resto, ineficiencia total. El circuito ofensivo de Millonarios, tan bien dotado fue anulado totalmente. No tuvo solución en 90 minutos y, cuando llegaron los tiros libres desde el punto penal para encontrar al finalista, Millonarios sintió la presión de ser local. Y esa presión le pesó. Y bastante.
De igual manera, cuando Millonarios pudo ensayar en la media distancia, Sebastián Viera volvió a ser grande aun arrastrando un problema muscular en sus piernas que le valió jugar vendado. Por eso en los primeros lances tuvo dos acciones en que se evidencio que algo tenía. Después se olvidó de todo y hasta tuvo arrestos para patear un lanzamiento.
Por eso le dijimos perro viejo a Comesaña. Es que el perro viejo muerde sin avisar y el pobre Lillo pasó a su lado en pantaloneta. Peor.
El Junior de hoy es parecido a los Junior de antaño dirigidos por Comesaña y de los que formaron parte, alguna vez, Pinillos y Pacheco. Hay fútbol con ganas, corazón y buena autoestima. O jerarquía para ser académicos.
La vida te da sorpresas, canta Rubén Blades. El fútbol también, cantó Junior en Bogotá…

jueves, 24 de abril de 2014

"Siempre le pedí a Dios jugar un Mundial": Teófilo Gutiérrez

por fifa.com
Cuando faltan 51 días para la Copa Mundo de Brasil 2014, Colombia sigue siendo protagonista para la Fifa y este martes el portal de Internet Fifa.com le ofrece un especial al atacante colombiano Teófilo Gutiérrez. 
River Plate puede ser campeón por primera vez desde esa herida profunda que significó jugar en segunda división en la temporada 2011-2012. Tras el 1-0 ante Vélez Sarsfield, el goleador del encuentro, clave en las últimas jornadas para que el Millonario sea hoy candidato a cuatro fechas del cierre del torneo Inicial 2014 del fútbol argentino, habla para la televisión. 
“Este gol es para mi abuelita que cumple años, sus empanadas me hacen cada día más goleador”. Así es Teófilo Gutiérrez, un niño de 28 años que exhibe, con cuarenta mil personas delirando a su alrededor -y la rodilla inmersa en hielo-, esa frescura inocente de darle a las empanadas de su abuela la razón de su talento para el gol. 
Días antes, en charla con FIFA.com, Teo había confesado otro motivo para su llamativa empatía con el gol: “La técnica que tengo, la alegría… Es un don que me ha dado Dios. Sé que en cualquier momento puedo ayudar a mi equipo con un gol o con un pase gol y eso genera mucha confianza en mí y en mis compañeros”. 
Eso mismo debió ver en 2012 el seleccionador de Colombia, José Pékerman, cuando lo hizo titular en un partido clasificatorio ante Uruguay por delante de Jackson Martínez o Dorlan Pabón. Teo, que siempre lleva una Biblia en su bolso, venía de mostrar su otro costado, el más conflictivo: recién había vuelto a Colombia tras un paso por el fútbol argentino primero ilusionante, finalmente tumultuoso. En Racing Club, donde alternó jornadas memorables con otras más tumultuosas -fue expulsado 4 veces-, cerró su ciclo al mostrar un revólver de juguete en el vestuario tras discutir con un compañero. Desterrado a Lanús, apenas convirtió un gol. 
LA VISIÓN DE UN CONOCEDOR 
No era fácil jugársela por él. Carlos Valderrama lo retaba por televisión y en Junior seguía seco, pero Pékerman lo hizo. Y Teo respondió: convirtió dos goles e inició un camino que lo transformó en socio ideal de Radamel Falcao y en el segundo máximo anotador colombiano en las eliminatorias para la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014. 
“De niño siempre le pedía a Dios tener la posibilidad de jugar un Mundial. Es muy lindo, un privilegio. Me gustaría estar, disfrutarlo y después fluir dentro de la cancha. Me estoy preparando al 100 por ciento en todo para poder demostrar, aunque por ahora pienso en River, en el presente. Queremos pelear el campeonato. Sabemos que no es fácil pero podemos conseguirlo", apunta, quien hoy se está recuperando de una distensión de ligamento en la rodilla derecha. 
Ser campeón con el equipo del que es hincha desde pequeño es una gran motivación, pero un Mundial… “Se juega cada cuatro años y todos los jugadores de élite se preparan para dar el máximo. Sabemos que es un grupo muy parejo –Grecia, Costa de Marfil y Japón- pero la gente nos ha dado un plus muy importante. Eso nos ayuda a trabajar mucho cada día, nos da energía. Esperemos llegar al nivel que todos queremos y que Colombia pueda demostrar”. 
Algo que lo deja tranquilo es la sabiduría que ve en Pékerman: “Son pocos los técnicos con los que uno disfruta. Sabe de fútbol, nadie nos puede echar cuento. Juegue o no juegue le voy a estar siempre agradecido”. 
Pero para tener las mayores garantías de éxito, los cafeteros necesitan de su máxima estrella, el lesionado Falcao. “Aunque es muy difícil la lesión que tiene, sabemos que va a llegar. Tenemos plena confianza en Dios”, asegura Teo, que cree saber por qué conforman una dupla letal con el Tigre: “Tenemos gol, somos buenos técnicamente y nos complementamos bien. Los defensas saben que no nos pueden dar ventajas”. 
CRECER FELIZ EN MEDIO DEL CAOS 
La técnica, también la picardía para saber sacar provecho de cualquier situación, incluso provocando a los rivales, Gutiérrez las aprendió en las calles de La Chinita: un barrio de las afueras de Barranquilla de gente muy humilde, trabajadora, pero también cruzado por las pandillas, la violencia y el miedo. 
“Era muy complicado vivir allá. Era un barrio muy vulnerable pero igual yo disfrutaba al máximo jugando a cualquier juego. Ahí aprendí a valorar la vida, a cuidarla, a ser un hombre fuerte. Mis padres me inculcaron el camino recto, el de jugar al fútbol y ser una buena persona”. 
Mamá Cristina, cristiana evangélica, le trasladó la devoción por Dios. Papá Teófilo, ex arquero del Junior, el equipo donde también se formó y jugó Teo, le regalaba pelotas de fútbol. Mientras, trabajaba de madrugada en una pescadería o molía maíz para que su abuela pudiese vender las empanadas en la calle. Y esperaba ese momento mágico que llegaba cada cuatro años. 
“Ver un Mundial era una emoción única. Se juntaban todos en el barrio, sacaban el televisor a la calle y veían los partidos. Me acuerdo mucho del ’98, que estaban Ronaldo, Rivaldo… A nosotros nos encanta el buen fútbol, que (alguien) acaricie la pelota, que se la esconda al rival y que disfrute en la cancha, que es lo más importante”. 
Pudo haber tenido el destino de muchos chicos de La Chinita, pero ese disfrute por el fútbol terminó siendo fundamental para que hoy sueñe con ganar un título en River, hacer un gran Mundial con Colombia y ayudar a los niños del barrio siempre que puede. “No terminé en una pandilla porque mi familia y mis amigos me ayudaron mucho, me inculcaron esto del fútbol. Yo quería ser profesional y vestir la camiseta de mi país. Tenía un sueño y no me lo dejé robar. Por nadie ni por nada”.  

Bacca busca un triunfo histórico

Publicado: Miércoles, 23 de abril de 2014, 10.01HEC
"Sabemos lo que esta competición significa para el club", comentó el delantero colombiano del Sevilla antes de medirse al Valencia en semifinales de la UEFA Europa League.
"Sabemos lo que esta competición significa para este club. Lo sabía desde el momento en que llegué aquí", declaró Carlos Bacca mientras el Sevilla FC prepara su semifinal de la UEFA Europa League con el objetivo de hacer historia.
Emparejado con otro equipo español en esta ronda, el Valencia CF, el Sevilla y su delantero colombiano quieren igualar con su club el récord de tres triunfos en la competición que poseen con tres Copas de la UEFA Juventus, Liverpool FC e FC Internazionale Milano.
"Estamos jugando muy bien en este momento y el fútbol trata de eso: de momentos. Es importante aprovechar al máximo esos momentos. Estamos haciendo nuestro mejor fútbol de la temporada", declaró a UEFA.com el ariete de 27 años, fichado este verano al Club Brugge KV para reemplazar a Álvaro Negredo.
Tras las victorias consecutivas en 2006 y 2007, el equipo andaluz disfruta de una rica historia en el torneo. "Ahora que estoy aquí realmente me doy cuenta del entusiasmo que la competición despierta en los aficionados y en el club, y las ganas que hay de ganarla una vez más", comentó Bacca, que ha marcado seis goles en 13 partidos europeos esta temporada.
El Sevilla está por encima del Valencia en Liga, pero no le ha logrado ganar esta temporada. Perdió 3-1 en Mestalla y luego empató a cero en la segunda vuelta en casa. Pero estos resultados contarán poco el jueves. "Dado que es una semifinal, creo que las cosas van a ser muy diferentes, una experiencia maravillosa, algo bonito para el fútbol español".
Pinche en el video de arriba para ver la entrevista completa con el delantero del Sevilla.

http://es.uefa.com/uefaeuropaleague/news/newsid=2092316.html

jueves, 13 de marzo de 2014

'De nuestra generación dicen estupideces': contesta el 'Tino' a Ricard



'El Tino' recordó sus participaciones mundialistas defendiendo los colores de la Selección Colombia.

Hámilton Ricard encendió la mecha, hizo sonar la traca y aturdió a los referentes de la Selección Colombia en el Mundial de Francia-98. Aún con el eco en sus tímpanos, Faustino Asprilla se estiró y también saco un ruidoso golpe. “¿Hámilton Ricard estuvo en el Mundial? No lo recuerdo”, aparentemente ironizó ‘el Tino’, quien estuvo presente y ausente en la Copa Mundo de Francia, hasta donde retrocedió Ricard para asegurar que en aquella cita orbital hubo mucho egoísmo y poca unión por parte de los que se suponían los líderes en el campo y el vestuario.
“Que Hámilton Ricard le dé gracias a Dios que le tocó la generación de nosotros, de lo contrario, nunca hubiera jugado un Mundial”, arremetió Asprilla contra el delantero chocoano, luego de refrescarle que el citado jugador, quien para aquel entonces hacía parte del registro del Middlesbrough inglés, jugó los últimos 45 minutos de la tricolor nacional en un Mundial de mayores, frente a Inglaterra.
Y entre la agriera por la retrospectiva de Ricard, y la tranquilidad del cicatrizado pasado, ‘Fausto’ hizo algunas precisiones. “Los que hablan de la generación de nosotros, en ocasiones dicen tantas estupideces que me da hasta fastidio. El equipo de nosotros era bueno, pero llegamos cansados al Mundial de Francia, porque teníamos un promedio de edad de 28 años. Faryd Mondragón era el más joven y ahora tiene 42. Unos llegamos con lo justo y otros más cansados. ‘El Pibe’ Valderrama tenía más de 35 años, Freddy Rincón ya pasaba los 32”, apuntó el exdelantero tulueño.
Sin terminarse de desamarrar los guantes, Asprilla, para muchos el jugador más valioso en la historia del fútbol colombiano, volvió a expresar su desacuerdo con las, para él, extemporáneas declaraciones de Ricard.
“Es muy feo hablar de esas cosas 16 años después, eso se debía haber dicho en el momento. En el fútbol, solo van a estar contentos los 11 que juegan”, sostuvo el vallecaucano, hoy con 44 años de edad.
No pudo revalidar Asprilla en los Mundiales de USA-94 ni en Francia-98, el fulgor que demostró con el Parma italiano y el Newcastle inglés. Luego del descalabro de Colombia en Estados Unidos, Asprilla deseaba tener una revancha en Francia. No obstante, una prolongada lesión lo fue minando y lo alejó del ritmo esperado.
“El del 98 fue un Mundial con muchos problemas. Además, estaba muy cansado física y mentalmente. Yo llegaba de una lesión muy larga con el Newcastle y luego fui al Parma con esa pubalgia. Entonces, llegué agotado por tanta terapia, y mentalmente muy decepcionado por lo de la lesión y porque no pude volver a mi nivel futbolístico”, indicó el vallecaucano.
Asprilla jugó los más de 90 minutos frente a Rumania y Suiza, y estuvo durante la primera mitad contra Estados Unidos, en la cita orbital del 94. No logró celebrar. Mientras que en el debut de la cita orbital en Francia, fue excluido del campo, por el técnico, a falta de seis minutos para cumplirse el tiempo reglamentario. Dicha variante terminó de fastidiar al tulueño, quien fue separado de la Selección luego de que la relación con el entonces seleccionador, Hernán Darío ‘Bolillo’ Gómez se tornó aparentemente insoldable.
Al respecto, Asprilla aclaró: “El problema con Hernán (Gómez) se dio por la cantidad de tiempo que estuvimos concentrados. Nosotros viajamos a un partido a Nueva York y a dos en Europa, frente a Bélgica y Alemania, un mes antes del Mundial. Tanto entrenamiento y tanta concentración, me terminó desgastando mental y físicamente”, precisó.
En Francia-98, la Selección perdió su primer partido, en Lyon, contra Rumania 1-0 y fue el acabose. Faltando 6 minutos, el técnico, ‘Bolillo’ Gómez, cambió a ‘Tino’ Asprilla, quien sintió que con su salida era culpado públicamente de la derrota y se enfureció. En el camerino hubo palabras más calientes que el agua de las duchas y un directivo de la época contó que se interpuso entre Asprilla y otro jugador (dijo el nombre) en el bus rumbo a la concentración para evitar que se dieran de puñetazos.
Gómez dio tiempo libre al plantel y ‘Tino’, con sus amigos del equipo, se fue a París. Allá se encontró con el periodista Javier Giraldo quien le estiró su grabadora: Asprilla metió en ella toda la rabia contra el técnico y algunos compañeros. Tan ponto se gritó “¡Extra! ¡Extra!” en la radio, ‘Bolillo’ entró en cólera.
Al regreso a la concentración, Asprilla y su combo encontraron que Gómez, furioso, decidió someter a votación del grupo la continuidad del ‘Tino’ en el Mundial. Liderados por el ‘Pibe’ Valderrama como gran capitán y cacique electoral, la mayoría decidió la expulsión de Faustino de la Selección. En el escándalo opinó hasta el mismísimo Presidente de la República, en ese entonces, Ernesto Samper Pizano. La Selección no pudo levantarse y no pasó de la primera ronda.​
Lo que dijo Ricard…
Hámilton Ricard, declaró la semana anterior a ‘DEPORTmío’, que “el principal problema de la Selección Colombia del 98 fue que no había unión, no existía esa camaradería que es fundamental en los grupos. Cada cual andaba en sus grupos. Estaba el grupo del ‘Pibe’ Valderrama, el de Faustino Asprilla, el de Freddy Rincón, y por eso se dio el fracaso. Los seres humanos en ocasiones somos estúpidos, porque si ganábamos, lo hacíamos todos. Creo que nuestra selección pecó en el egoísmo de los referentes”, sostuvo el delantero chocoano, quien estuvo en aquella cita orbital con el combinado nacional.
Ricard, también añadió: “Uno veía a ‘Fausto’ con chanclas, a los otros murmurando. Uno se sentía en una gallera. Desde ese momento, se sabía que no iba a pasar nada y que en cualquier momento reventaba la bomba; hasta que sacaron a Faustino. También hubo roces verbales, pero ninguno se fue a las manos”.
HÉCTOR FABIO GRUESSO
REDACTOR DIARIO MÍO
hecgru@eltiempo.com

domingo, 2 de febrero de 2014

"Falcao nos hace fuertes"

El delantero del Sevilla español y la selección de Colombia lamenta la lesión del ‘Tigre’, pero confía en que llegará al Mundial de Brasil 2014.
¿Quién es ese tal Bacca?” preguntaba un hincha furibundo del Júnior de Barranquilla cuando su equipo empataba frente al Deportivo Pasto en el estadio Metropolitano y la solución elegida por el técnico Julio Comesaña era darle paso a Carlos Bacca. “¿A qué juega ‘pelo de burra’?”, decía refiriéndose a lo que para él era un garrafal error del entrenador uruguayo. Esas palabras las oyeron Eloísa y Gilberto, quienes prefirieron morderse la lengua antes de responder y esperaron a que su hijo hiciera lo que sabía en la cancha. Carlos jugó cerca de 28 minutos y marcó dos goles para darle el triunfo 3-1 al Júnior. Al final del partido Gilberto se volteó hacia el hombre que gritaba, lo miró a la cara y orgulloso le dijo: “ese es mi hijo”.
“Mis padres siempre han estado a mi lado y han sido un apoyo fundamental. Es para mí una alegría inmensa poder darles a ellos todo lo que no me pudieron dar. Así que tenerlos acá de vacaciones en Sevilla es una felicidad inmensa. Que ellos puedan conocer otro país, otra cultura, es algo lindo. Me llena de orgullo”, reconoce Carlos, quien ha sido un directo responsable del progreso que ha tenido la familia Bacca Ahumada. Y es que aunque todavía viven en la misma casa esquinera del barrio Norte 2, a una cuadra de la cancha Santander, en Puerto Colombia, porque no han querido modificar su estilo de vida, sí cuentan con una serie de comodidades de las que nunca antes habían disfrutado, como pisos enchapados, paredes pintadas y techos estables sin goteras. “Carlos nos insistía en mudarnos, pero lo que preferimos fue remodelar este sitio para vivir más cómodos, pero con nuestra gente”, afirma su madre Eloísa.
Al lado de sus padres, desde la ciudad de Sevilla, Carlos habló con El Espectador sobre su momento en el fútbol español, la lesión de Radamel Falcao García, el tiempo que falta camino a Brasil 2014 y su futuro con la selección que dirige José Pékerman.
¿Ya en Sevilla se siente como en Puerto Colombia?
Me siento superbien, desde el primer día he sentido el cariño de todos acá en Sevilla. Directivos, hinchas y compañeros. Es una ciudad encantadora y ya estoy al 100% disfrutando de este maravilloso lugar. Sé que con más trabajo podré ayudar mucho más a este equipo y así todo el mundo sabrá de Carlos Bacca.
¿Luego de ver lo que le pasó a Falcao usted limita un poco su rendimiento pensando en llegar a Brasil?
Nosotros pertenecemos a los clubes y aunque tengamos ganas y sueños de ir almundial, debemos dar lo mejor en nuestros equipos para así llegar en buen nivel a aportarle a la selección. Es triste lo que le pasó a Falca, sabemos todos lo que él aporta tanto para la selección como para el país y para el fútbol mundial. Ahora le pasó a él, pero a cualquiera le puede ocurrir, queremos que a nadie le suceda y esperemos que con la ayuda de Dios las cosas sigan mejor para él y que a todos nosotros no nos pase nada.
¿Piensa en no entrar tan duro a un balón en jugadas que quizás no sean importantes o en partidos de competencias menores?
Bueno, eso se habla ahora porque a Falcao le pasó frente a un equipo de cuarta, pero eso le puede pasar a cualquiera en otro partido. Uno como futbolista vive del sueldo que le da un club y sería irresponsable no entregarse al máximo siempre, independientemente del rival. La ilusión que uno tiene es jugar y triunfar. Creo que si Falcao supiera que se iba a lesionar ahí, no hubiera jugado.
¿Por qué el gesto de salir con ‘Ánimo Falcao’ en su camiseta?
Me nació hacerlo. Con Falcao tenemos una linda amistad. Es un ejemplo a seguir y un orgullo para todos los colombianos y mucho más para sus compañeros de selección. He compartido con él y era justo, por el momento difícil que está pasando, enviarle un mensaje de ánimo para ayudarlo a tener fortaleza y fe en que va a salir adelante.
¿Ha hablado con él?
Le he dado aliento, he orado por él y le he dicho que con su mentalidad va a salir adelante y con la ayuda de Dios voy a poder jugar con él en Brasil 2014.
¿Cómo es ese sentimiento en el que hay tristeza por lo ocurrido con él, pero a la vez saber que eso podría abrirles las puertas a los delanteros suplentes?
No, en ningún momento nos beneficiamos con una situación así. Como compañeros es algo malo, porque es muy triste para todos lo que le ha pasado a él. Lo más importante es que se recupere. La presencia de Falcao nos hace fuertes a todos. Confiamos en Dios que su evolución va a ser positiva. En los mundiales tienen que estar los mejores y Radamel es uno de esos.
Colombia es la única selección clasificada al Mundial que no tiene rival para la fecha FIFA de marzo. ¿Eso preocupa?
Nosotros los jugadores estamos tranquilos haciendo las cosas de la mejor manera en los clubes. Estamos en las manos de grandes profesionales, en cabeza del profe Pékerman, y ellos sabrán qué es lo mejor en este momento para la selección. Si hacer un microciclo acá en Europa o jugar contra otra selección. Tomarán la mejor decisión y cualquiera que sea la aceptaremos y nos dispondremos para aprovechar.
¿Siente amenazado su cupo dentro de los 23 por el buen momento de Freddy Montero y Adrián Ramos?
Ellos son jugadores importantes. El cuerpo técnico toma la decisión, pero creo que los que ya hemos estado en el proceso debemos exigirnos más, no dar papaya y mantener un buen nivel.
¿Cómo reemplazar a Falcao?
Hay que esperar. Él es importante fuera y dentro de la cancha. Por ahora pensamos en que él llegará. Ya en el momento en que se confirme una noticia negativa, se pensará en las alternativas. Ahora debemos es apoyarlo y enviarle fuerza para que llegue a Brasil.
¿Falcao es para Colombia lo que Messi es para Argentina y Cristiano para Portugal?
Todos los que integramos la selección sabemos lo que él representa. Ha aportado mucho en los partidos que ha jugado, fue fundamental en la clasificación a Brasil. Aunque somos un conjunto y todos aportamos, Falcao es fundamental para nosotros.
¿Ya ha soñado entrando a algún estadio de Brasil?
Sí, claro que sí. Con eso he soñado desde que soy niño. Después de que logramos la clasificación he intentado mantener un nivel. Lo que nos toca es dar lo mejor en el club para poder jugar el Mundial. Estamos en la lucha por un puesto y así habrá que mantenernos hasta que se dé la lista final.
Por: Luis Guillermo Montenegro
elespectador.com febrero 2/2014

viernes, 22 de noviembre de 2013

Atlético Junior le ganó a Santa Fe y al árbitro en el estadio Metropolitano

Con este triunfo, 3-2, los tiburones completaron 6 puntos y son líderes del cuadrangular A.
Ramiro Cañas Guerra
Junior le ganó a varias cosas el jueves por la noche en el estadio Metropolitano: 3-2 al Santa Fe; al árbitro Adrián Vélez y a la historia reciente de los últimos 5 juegos ante los Cardenales, que  durante la era de Wilson Gutiérrez  por primera vez pierden en ‘La Arenosa.
En los 10 primeros minutos Junior no estaba sincronizado y Santa Fe controlaba el balón. Después pesó más el orden defensivo que la vocación ofensiva en la visita y se encerró.
Edwin Cardona a los 12’ colocó al zócalo derecho un remate que exigió a Camilo Vargas, tuvo que volar para interceptar el esférico.
El Cardenal miedoso le dio espacio al Tiburón para que acechara. A los 23’ Jossymar Gómez cruzó un balón al que Vladimir Hernández no llegó ni deslizándose.
Guillermo Celis anotó el gol de la ventaja para Junior (30’). Domínguez le dio un balón dividido, le ganó a Valdés, encaró a Camilo Vargas y definió en un ángulo difícil para firmar un golazo, su segundo como profesional.
6 minutos después del gol, Vladimir Hernández desperdició nuevamente una anotación, por la misma fórmula: centro de Jossymar Gómez y llegada sorpresiva del escurridizo volante.
Wilson Gutiérrez se vio obligado a hacer su primera modificación temprano: William Zapata ingresó por el lesionado Germán Centurión, quien sufrió con Vladimir Hernández.
Cuando Junior mejor jugaba, llegó el segundo, obra de Andrés Correa. El ‘Pecoso’ ejecutó un disparo de costado que a la defensa capitalina no pudo contener a pesar del esfuerzo.
Junior se fue ganador en los primeros 45’ al tener  salida por los costados, tenencia  de balón y finalización de las jugadas.
Para el complemento los 2 entrenadores mandaron a los mismos 22 que salieron… y lo hicieron en la misma tónica que en los primeros 45’. Junior atacando y superior desde lo técnico con Vladimir Hernández, Edwin Cardona y Jossymar Gómez.
Pero el árbitro Adrián Vélez se inventó un penal a favor de Santa Fe que convirtió Omar Pérez (59’) para poner las cosas 2-1.
Después del gol, el portero cardenal Camilo Vargas evitó el tercero de Junior al meter la mano ante un remate de Edwin Cardona.
El empujón del árbitro lo aprovechó el visitante y empezó a llegar a la puerta de Sebastián Viera.
El tercer arquero de la selección Colombia se empezaba a vestir de figura. Una volada para la foto hizo el joven para evitar un golazo de Juan Guillermo Domínguez de tiro libre, que iba con curva al ángulo.
A los 70’ llegó el segundo penal a favor de Santa Fe, ahora sí, legítimo, barrió a Arrechea en salida apresurada. Omar Pérez volvió a convertir para empatar un partido que Junior ganaba con claridad.
A los 76’ el defensor Arias vio la roja al derribar a Ruiz en el área. El mismo afectado lo convirtió en gol para que la alegría volviera al Metropolitano.
10 minutos después del gol, Camilo Vargas se exigió para detener un remate de Vladimir Hernández con destino de gol, otra curva que tenía destino de gol.
Junior ganó un partido jugando bien, llegando al primer puesto del grupo A en las semifinales en Colombia, con 6 puntos.
El domingo recibirá al Nacional.
Twitter:@raminews