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jueves, 11 de noviembre de 2010

PERO ....Los borrachones siguen de fiesta Umaña los denunció pero, el que se va, es él


…en Junior hubo un grupo de jugadores que se le paró al técnico. No se puede probar, pero de que pasó, pasó

POR HUGO ILLERA

DIARIO DEPORTES

Los jugadores borrachones, los que perratearon al técnico, al club, a la afición y a los dueños del Junior, deben estar de fiesta. Bueno, lo han estado todo este semestre. Claro que, esta vez, con la perversa razón de haber sacado a Diego Umaña de la dirección técnica del Junior. Que se vaya un técnico del Junior es normal. Que sea como consecuencia de haber denunciado al grupo de amantes de la noche y el ron, es un despropósito. El club, como institución, nunca ha querido tocar el tema públicamente, como debe ser. Antes, se decía que esos casos se tocaban en privado para no desvalorizar a los jugadores. Ahora, cuando en la Internet se pueden publicar cosas sin ninguna censura, los propios jugadores se desvalorizan ellos mismos. Lo raro, y hasta ridículo muchas veces, es que mientras el mundo conoce las borracheras y los desaguisados nocturnos de quienes ganan millones en Junior, en el club se hacen los de la “vista gorda”, los que nada saben. Terrible e inaudito.

En Junior hubo un grupo de jugadores que se le paró al técnico. No se puede probar, pero de que pasó, pasó. Todo por denunciar a los borrachones.

Otros se pararon también porque se volvieron un incordio, no rindieron nunca y el técnico terminó aventándolos públicamente.

Y, lo más inaudito, entre un grupo y otro, siempre hubo presencia de jugadores de confianza traídos por el propio Umaña y otros más jugadores titulares de aquí mismo, de nuestra ciudad.

Creo que, en el fondo, Umaña debe estar bien dolido con aquellos a los que trajo a ganarse el contrato de sus vidas y le terminaron haciendo el cajón.

Y con los borrachones de aquí, por supuesto. A ambos grupos les importó un carajo el técnico, el Junior, la afición, los dueños. Todo.

Justamente ese desorden, ese relajo, ese me importa un carajo, ese que hablen, que me da igual, terminó por sacar a Umaña del Junior.

El Junior este, del segundo semestre del 2010, mostrará la peor campaña del club en los torneos cortos. Ello, por si solo, era una razón valida para sacar al técnico. Pero el técnico no se va por eso, se va por el relajo de los malos y por el silencio de los buenos que, públicamente, no apoyaron a su técnico ni cuestionaron a los irresponsables que jugaron con el trabajo de todos.

Umaña se va pero se queda, con su cuerpo técnico, en la historia imborrable del Junior, en el corazón de aquellos que festejaron la sexta estrella en la inolvidable noche de junio en el Metro, y en los que apoyaron su decisión, de hombre de bien, de denunciar a los borrachones y jugadores que vinieron a no hacer más que cobrar, mes a mes y puntualmente, un salario mal ganado.

Solo es un hasta luego, Diego, Ya pronto estarás trabajando en el fútbol, el mismo que ha sido tu vida…

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